Con "Ekstasis", la legendaria bailarina y coreógrafa Martha Graham descubrió la relación entre la cadera y el hombro a través de la experimentación con el gesto de empuje de la pelvis. La coreografía sigue la misma idea y explora un "ciclo de distorsión" que nos transporta allí donde habitan los recuerdos ancestrales. La música evocadora de Ramon Humet, basada en la poesía de Mario Lucarda, rememora la misma idea. La danza y la música, trabajando en un único sentido, apuntan hacia la esencia de nuestro propio ser.
P. Rubiera. La Nueva España. 3 de junio de 2017

Exhibe un sentido del gesto centrado en la contracción y la expansión que mantiene un exquisito equilibrio siendo el propio movimiento la esencia de las energías. Cada instante de música se centra en la sensibilidad, expresividad y técnica sin representar otra realidad más que el gesto en sí mismo.

Sofía Ríos. Melómano. Mayo de 2017

Ramon Humet se mueve en el ámbito de lo contemporáneo de modo ágil, en una vertiente que lo vincula tanto a Olivier Messiaen como a la personal técnica espectralista de Jonathan Harvey, compositores ambos con ojos que miran a Oriente y a la calidad de cada nota musical. A la riqueza técnica de la voz de Claron McFadden y el piano de Alberto Rosado (maravillosa grabación) se alía, por otra parte, la búsqueda de un sentido de lo primigenio en la inefable voz del shakuhachi arropado por una contenida percusión de matices luminosos, cristalinos.

Manuel Luca de Tena. Scherzo. Marzo de 2017

La originalidad de la propuesta de Ramon Humet permite adivinar un compositor maduro, capaz de enfrentarse a la voz hoy, de la mano de una instrumentación inhabitual que nos sorprende constantemente, ya sea en esa voluntad de meditación, sí -hablo de los interludios, sobre todo-, o en la presencia de su faceta más lúdica. Música poética, con sentido, llena de sutilezas y ambigüedades, que a menudo se alza con vehemencia, aunque no disimula un trasfondo frecuentemente juguetón, cercano a una inocencia infantil.

Josep Maria Guix. El Compositor Habla. 3 de marzo de 2017

Ekstasis
was a re-imagining of a solo by long-time Graham dancer Virginie Mécène, conjured from photos and to music (also recomposed) by Ramon Humet reminiscent of John Cage with the sounds of water and rain sticks.

dancelog.nyc. 28 de febrero de 2017

Mar i Lluna
(2004), del barcelonés Ramon Humet, es una obra «de reflexión entre tanto despliegue energético», como señala Rosado, y un paréntesis en mitad de e-piano donde la sencillez se pone al servicio de una belleza que se inspira, como es usual en el barcelonés, en la naturaleza. El vídeo de Hugo Louis y Sevi Asensi así como la electrónica en vivo refuerzan el carácter de una partitura donde las armonías fluyen y evocan con un poder enormemente conmovedor y emocional a los sonidos de una debussyana catedral sumergida.

Juan Carlos Justiniano. Doce Notas. 27 de febrero de 2017

El nuevo ciclo de apoyo a la creación musical que el Liceo estrenó el jueves en el foyer del teatro -Off Liceu-Diàlegs Musicals- supone una inyección de vitaminas para estimular el contacto del público con la música contemporánea. Por ambición lírica, la propuesta más innovadora en su lenguaje fue la muestra de dos canciones de ciclo vocal Homenaje a Martha Graham, de Ramon Humet. La mezzosoprano Marisa Martins y el pianista Rodrigo de Vera exploraron los áridos matices de los poemas de Mario Lucarda que inspiran el ciclo, bañados por una música al servicio de las inflexiones, el ritmo y la expresión física del sonido de la voz, que a veces nace de las entrañas de la cantante.

Javier Pérez Senz. El País. 20 de febrero de 2017


Ekstasis is not the first solo to be reimagined through photographs and written descriptions, and there’s no way to prove how faithful to the original Mécène’s version can be, even though she has done extensive research. It is not performed to Lehman Engel’s original score, but to the spare and mystical “Interludis meditatius – VII,” one of the interludes that punctuate the songs that comprise Ramon Humet’s Homenaje a Martha Graham (an inspired choice). What Mécène focused on is the counterbalance between the dancer’s jutting hip and the shoulders that pull the opposite way. Confined to a spotlight, Chien-Pott, slender and lithe, dreamily accentuates this S curve in sculptural ways. You can’t take your eyes off her.
Deborah Jowitt. Arts Journal. 19 de febrero de 2017


This lovingly packaged new 2 CD set captures Humet’s shimmering sonic world in demonstration quality sound with the bonus of downloads in HD FLAC Stereo and Surround 5.1. Mario Lucarda’s poem resonates with Zen Buddhist doctrines, and a lineage extends from Martha Graham through her pupil Merce Cunningham to John Cage, whose music embraced change and impermanence. As Mario Lucarda points out, only what changes remains. (…) This outstanding new release by Ramon Humet, Mario Lucarda and Neu Records reminds us that the only truth is change. The classical music industry should take note.

Bob Shingleton. On an Overgrown Path. 31 de enero de 2017


El lenguaje de Humet es dramático, intenso y muy profundo.

Carme Miró. Sonograma. 29 de enero de 2017


Un elemento tangible, un cofre que contiene dos cd’s y un libro, el Homenaje a Martha Graham sobre un poema de Mario Lucarda editado por el exquisito sello independiente Neu Records. Un elemento tangible que tiene cuerpo y alma, como pronto descubriré, en el momento en que inserte el cd en el aparato y empiecen a sonar las primeras notas. Entonces, el tiempo se detiene y los sentidos despiertan a una curiosidad primigenia. Y me dejo llevar por la llamada de los ancestros. Me dejo fascinar por lo sublime.

Gemma Cascon. Week&Barcelona. 15 de enero de 2017


Realmente logra Humet detener el tiempo, con escalas descendentes que se suceden en una sección de cuerda dominada por el sonido aflautado de los armónicos artificiales. No parece que la música avance, sino que queda detenida en un momento, que sonoramente casi se puede contemplar.

Miguel Calleja Rodríguez. Opera World. 28 de octubre de 2015

Del catalán se estrenó En el bosc profund, obra de tono sereno y contemplativo estructurada en varios movimientos. El uso que hace del shakuhachi confiere a la música un especial matiz de espiritualidad.

Asier Vallejo Ugarte. Scherzo. Noviembre de 2014

En esta ocasión la Sinfónica de Navarra interpretó las bellas Escenes d'ocells (Escenas de pájaros) de Ramon Humet, obra de amplios y sutiles recursos tímbricos y de una buena unidad estructural, que los solistas matizaron con calidad. Complejidad rítmica y concesiones a la naturaleza en una partitura transparente.
Jorge de Persia. La Vanguardia. 5 de junio de 2014

Escenes d’ocells (Escenas de pájaros) es una obra de un lenguaje escrupolosamente moderno, con una carga evocadora minimalista sugerente, y hasta cierto punto hasta matizadamente figurativo.
Jaume Comellas. Revista Musical Catalana. 6 de juny de 2014


A continuación interpretó las deliciosas Escenas del bosque de Ramon Humet, una obra de alto poder descriptivo que se presenta dividida en tres partes: Alba, Neu, Estel. Los timbres, las resonancias, los trinos sugerentes, el legato en las escalas, fluyen dentro de una partitura sutil y que Ventura transmitió con sensibilidad exquisita.
Lluís Trullén. Revista Musical Catalana. 8 de mayo de 2014


This second release focuses on Ramon Humet (b 1968), who studied at the Barcelona Conservatoire and has latterly been influenced by the sonic and spiritual concerns of the late Jonathan Harvey. This is evident throughout the three works featured here – not least Four Zen Gardens (2008), in which three percussionists pursue a wide-ranging discourse unified by their deftly heterophonic interplay over four main sections linked by three interludes of gently resonating timbres. This fastidiousness is no less to the forefront in Garden of Haikus (2007), whose 10 brief yet continuous movements -each evoking a specific mood – unfold as might a sequence of interconnected Japanese poems. The haiku is the determining element of Petals (2009), whose three lengthy movements transmute Bankoku's text in ways which, for all their indebtness to Oriental practice, constitute a unified as well as evolving conception that is inherently Western both in its formal and expressive concerns.
Richard Whitehouse. Gramophone. Enero de 2014


Ramon Humet's Four Zen Gardens opens this arresting compilation; nine short movements for three percussionists. A solitary rainstick adds a splash of aqueous colour to the metallic textures, dominated by vibraphone and gongs. The music feels static, ritualistic, recalling John Cage's Ryoanji. You're curious about how it's been notated, the effect seeming both improvised and carefully structured. The quiet fade is haunting.
Humet's Garden of Haikus adds a piano trio to the percussion. A sequence of ten brief movements feel like a succession of iridescent miniatures, the silences carrying as much weight as the sounds. Most rewarding is Petals; a three-movement piano trio based on an 18th century haiku. Writing for a conventional ensemble hasn't hampered Humet's musical imagination; this is refined, magical stuff, as elusive and potent as the brief poem which inspired it. 

Graham Rickson. theartsdesk.com. 4 de enero de 2014

Listening to Humet’s delicate, spaced-out Quatre jardins zen for three percussionists (2008) is a bit like an extended sensation of tingling, as though you’re being exposed to the aural equivalent of gentle spray on sensitised skin.

Michael Dervan. The Irish Times. 29 de noviembre de 2013

The recording is spectacularly vivid, and it's easy to appreciate the exotic soundworlds Humet invents in Quatre Jardins Zen (for three percussionists) and the crisp imagery of the 10 miniatures of Jardín de Haikus.
Andrew Clements. The Guardian. 17 de octubre de 2013

One of the early releases from this contemporary music label dedicated to surround-sound recordings, Niwa features the London Sinfonietta playing chamber works by Ramon Humet, a Catalan composer with a Japanese influence. The percussion suite Four Zen Gardens features bell and bamboo timbres in perfect equilibrium, sustaining the poise suggested by the title, while modulating from Yamash'ta-esque industry to resonant high-register tones. Garden of Haikus offers 10 short movements picked out in cryptic collusions, while the three sections of Petals represent individual lines from a Bankoku haiku performed by violin, cello and piano with a sombre grace. Exquisitely simple, but endlessly deep. 
Andy Gill. The Independent. 11 de octubre de 2013

Quatre jardins zen para tres percusionistas remiten a una concepción espacial de la música. Los diversos espacios que propone Ramon Humet plantean, exteriormente, una controversia entre aquello móvil y aquello estático, y se acaban revelando, en sus estructuras internas, como una alegoría al movimiento y a su contrario, el estaticismo, relacionados de una manera íntima con las ideas de creación y destrucción de la materia: la creación del sonido, el momento primero, representada con un gesto estático, y su destrucción, la expresión máxima de la vida en proceso, con gestos móviles que se relacionan de manera compleja. La música de cámara de Ramon Humet en Niwa merece una audición profunda y reposada, por su complejidad y detalle, y promete a quien lo haga una fructífera experiencia.
Miquel Gené. 440 Clàssica, número 12. Julio de 2013

Los gorjeos de maderas y metales, una presencia onomatopéyica muy bien concebida de la percusión y los vuelos de la aves dibujados por las cuerdas, configuran una colección de escenas sonoras -especialmente la tercera- de enorme belleza.

J.M. Cabra Apalategui. Málaga Hoy. 26 de mayo de 2013

Atmósferas meditativas, sobriedad de diseño, finura armónica, ecos transfigurados de la música tradicional nipona (en especial, la flauta de bambú shakuhachi), relación paritaria entre sonido, resonancia y silencio, son elementos que muestran una cercanía evidente con la estética de Toru Takemitsu. La silueta del músico japonés se adivina sobretodo en los Cuatro jardines zen, donde la imagen del jardín japonés no actúa en un sentido descriptivo, sino como metáfora de lo fugaz, lo impalpable y lo tenue. El género poético del haiku se erige en principio estructurador de una forma musical articulada en breves secciones. El resultado no es tanto una sucesión de episodios autónomos como una fluida sucesión de figuras sonoras. Si la música de Humet constituye por supuesto el principal atractivo de Niwa, más elementos contribuyen a la excelencia del producto final. Es el caso del exquisito cuidado de la presentación editorial. También cabe destacar las soberbias versiones a cargo de la London Sinfonietta, uno de los más renombrados conjuntos dedicados al repertorio contemporáneo. Y por último, la extraordinaria toma sonora, que se beneficia de los últimos avances tecnológicos: la grabación en alta definición y multicanal. Una propuesta que es un gran acierto en cualquiera de sus aspectos. Valoración: 5 / 5
Stefano Russomanno. ABC Cultural. 10 de noviembre de 2012

La obra de Ramon Humet tiene mimbres de música grande. Su universo personal supera de inmediato los réditos cageanos y orientalizantes para zambullirse en un mundo de resonancias, timbres y silencios meditativos.
Juan Francisco De Dios. Diverdi. Octubre de 2012

Forward-looking Spanish label Neu Records’ second release explores the music of Barcelona-born Ramon Humet, a composer (&, says his bio, engineer) with a strong interest in Japanese philosophy & thought. The album explores three substantial works of Humet’s, including his remarkable Quatre jardins zen, a large-scale meditation for bright, resonant percussion (favourable comparisons with Claude Vivier’s Cinq chansons come to mind). Alongside the miniature Jardí de haikus they vividly enunciate Humet’s evocative compositional voice.
Simon Cummings. 5against4.com

Un disco excelso, en plena consonancia con la voluntad de la música de Humet, que pretende en buena medida hacer tocar el cielo. La cuidada producción de Neu Records y la impoluta interpretación de la London Sinfonietta sumergen literalmente al oyente – a través del sonido surround 5.1, para el cual hay que tener los aparatos adecuados – en un mundo fascinante. Un mundo de finura perceptiva que recorre de principio a fin las tres obras del disco, detrás de cada una de las cuales se ha grabado un pista de silencio para que el cuerpo pueda interiorizar la experiencia musical vivida.
Josep Barcons Palau. Revista Musical Catalana. Septiembre de 2012

Estas tres obras retratan la impronta creadora de Humet que entiende la música como «una metáfora de la vida». Así muchas de sus partituras son paisajes sonoros que radiografían al detalle, con sutilidad y transparencia la naturaleza, el espacio y el tiempo.
Susana Gaviña. ABC. 29 de septiembre de 2012

Estas obras de cámara que reúne Niwa representan las palabras más recientes de Humet, quizá las más sutiles por el material sobre el que trabaja, donde señala la importancia de la resonancia o del silencio como elementos generadores. Un silencio muy significativo marca la pausa entre Quatre jardins zen (de sutil percusión), Jardí de haikus y Pètals.
Jorge de Persia. La Vanguardia, Culturas. 28 de noviembre de 2012 

Una poética expresiva de resonancias lejanas, filtrada por una idiosincrasia extremadamente contemplativa que hace del tejido temporal de esta música un fresco de tintes y pinceladas de sutiles gradaciones. Sus trazados rítmicos de líneas entrecortadas y espontaneas, lejos de la rigidez y de la dispersión occidentales, concentran la energía agógica de estas piezas con un aliento que combina la calidez expresiva y la resonancia armónica. La filiación espectral, reconocida por Humet, sobretodo en el modelo que el inglés Jonathan Harvey representa, se hace patente aquí como una especie de vibración de fondo, diluida, pero que podemos degustar hasta los detalles más ínfimos. El arte de Humet se asemeja al arte de la caligrafía, un arte del gesto extremadamente preciso, riguroso, y libre al mismo tiempo, desligado de cualquier catalogación.
Vicent Minguet. Sonograma. Diciembre de 2012

Presentación exquisita y diseño atractivo son cualidades evidentes del nuevo trabajo de la discográfica Neu Records. (…)  La formación inglesa consigue una interpretación excelente, tanto por su belleza como por su transparencia, elocuencia y sinusoidad tímbrica. (...) Producto de orfebrería y casi de culto, que catapulta al sello como uno de los más atractivos de la actualidad. Revelador y plenamente recomendado.
Santi Riu. Segarra. Enero de 2013

Igual que un jardín japonés, la música de Ramón Humet es bella, refinada, transparente, a menudo un juego. Lo es tanto en sus intenciones como en el uso mesurado de los medios que utiliza – no puedo evitar relacionar su música con la serie Constelaciones de Joan Miró. Su obra es capaz de transmitir la feliz fascinación de un niño ante un nuevo descubrimiento: música de sonrisa mágica erigida sobre los fundamentos de una sólida técnica. Música que fluye con naturalidad – ¡todo un reto! – y parece ocultar las horas de reflexión y experimentación del proceso compositivo.
Josep Maria Guix. Comentarios al CD Niwa. Marzo de 2012

Esta es una música llena de vitalidad, imaginación y energía, la obra de un compositor con carisma, con ideas claras y voz propia dentro del panorama de la creación musical española contemporánea.
Javier Pérez Senz. Comentarios al CD Música del no ésser. Febrero de 2012

El camino de timbres y armonías roturado por Messiaen o Takemitsu se prolonga en el compositor barcelonés añadiendo ingredientes de mayor dramatismo e ingenio rítmico (Sol de primavera, Núvols brillants), recreando paisajes anímicos y naturales de espejismos y resonancias (Blancor de neu) y dejando traslucir claramente, muy lejos de cualquier ‘fusión à la page', ese interés por el universo sonoro oriental, como en los gestos melódicos, coloraciones microtonales y protagonismo de los instrumentos de madera –viento y percusión– de Vent transparent.
Completa el disco una vertiente más lúdica, no exenta de momentos de hondura, de la escritura de Humet: tanto la parte solista como el diálogo instrumental, el Concierto para piano y conjunto instrumental “And the World was Calm”, estrenado en marzo de 2010, abren una nueva dimensión de la capacidad de sugerencia expresiva y del control del material sonoro de un compositor del que habrá que seguir llenando el vacío fonográfico...

Germán Gan Quesada. Diverdi. Abril de 2012

Fascinado por la filosofía y la música tradicional japonesa, Ramon Humet dota su música de un singular aliento poético y una sofisticada sonoridad.
Javier Pérez Senz. El País. 8 de marzo de 2012

Otro momento intimista: con las luces apagadas, la pieza de Ramón Humet Mantra II para siete campanas tibetanas introdujo un elemento de teatral diversidad.
Antonio Torralba. El día de Córdoba. 16 de marzo de 2010

Humet crea paisajes sonoros tremendamente evocadores.
Pablo González. El Periódico. 24 de marzo de 2010

Qué es lo que confiere a esta música su perfil incisivo y su extraordinaria precisión?
Lluís Nacenta. La Vanguardia. 15 de septiembre de 2010

Blancor de neu y Núvols brillants sonaron en manos de González como las piezas coloristas y sensoriales que son.
La Vanguardia. 26 de septiembre de 2010

La música de Humet es atemporal, luminosa, colorista. No se dirige a la parte racional sinó más bien a la sensorial. Es muy meditativa y orgánica. No es difícil en absoluto. Es suficiente con tener la mente abierta para poder entrar en ella.
Pablo González. El Periódico. 24 de septiembre de 2010

Su lenguaje sinfónico ha madurado sin haber dado ningún paso en falso, con una escritura cada vez más rica, llena y sugerente.
Javier Pérez Senz. Notas de programa. 24 de septiembre de 2010

Humet ha creado una música detallista, sugerente y de una exuberante riqueza sonora.
Juan Carlos Moreno. Ritmo. Diciembre de 2010

Interés por el color, lo exótico y un buen manejo instrumental.
Víctor Rebullida. Heraldo de Aragón. 19 de febrero de 2009

El interés de la sesión lo compartía el estreno de Sol de primavera de Ramon Humet (1968), uno de nuestros compositores relevantes ya. Supone un paso adelante y quizá una de sus mejores obras en cuanto a libertad conceptual y estructural. Buen comienzo con ideas motivo se retoman, desarrollo sin complejos en paleta y potencia y con tratamiento muy sutil y elegante que configuran ya una personalidad.
Jorge de Persia. La Vanguardia. 8 de mayo de 2009

La sesión ofrecía un estreno absoluto, el sugerente (y oportuno!) Sol de primavera de Ramon Humet, página de texturas siempre en movimiento y remarcable dominio del color orquestal. Un recogido final con dos flautines servía de nexo, consciente o inconsciente, con el final de las Cuatro últimas canciones de Strauss.
Xavier Cester. Avui. 12 de mayo de 2009

…las galardonadas Escenas de pájaros de Ramon Humet que sonaban pulcras, sugerentes y bien articuladas en su mundo de fantasía …
Josep Barcons Palau. Revista Musical Catalana. Mayo de 2009

El programa, suntuoso, reunía las Cuatro últimas canciones de Strauss, la Cuarta de Mahler y el estreno de Sol de primavera, la nueva y atractiva pieza de Ramon Humet. Humet mostró su refinado sentido del color, la luz y los contrastes, capaz de alternar masas sonoras de apabullante fuerza con sutiles detalles instrumentales sin perder nunca la fluidez narrativa. 
Javier Pérez Senz. Scherzo. Junio de 2009

Une musique foisonnante, subtile, vivante, sensible aux souffles du monde. Un éventail de qualités, couronnées par une capacité rare à faire se rejoindre les contraires, légèreté et profondeur, objectivité et expression.
Philippe Danel. 3 de enero de 2008

Quienes temen la música contemporánea deberían haber visto la entusiasta respuesta del público en el estreno de Vent transparent. Conviene seguir la pista al emergente Humet, que sabe plasmar con carisma su pensamiento musical con fascinantes técnicas y recursos expresivos. Atraído por la filosofía y la música tradicional japonesa, despliega en su nueva pieza refinamiento tímbrico, atmósferas sutiles y encanto sonoro. Ante tal arsenal de imágenes sonoras y poéticas, la obra, de sólo 10 minutos de duración e impecable factura, se hizo corta.
Javier Pérez Senz. El País. 16 de agosto de 2008

Su nueva composición Escenas de viento destacó no sólo por el evidente crecimiento de su autor en la utilización de la gran orquesta, sino fundamentalmente por el mundo sonoro que su autor percibe y trasmite admirablemente mediante un sinnúmero de ideas y refinados recursos tímbricos, muchos de los cuales menos desarrollados pudieron percibirse ya en su anterior composición. Compuesta en tres movimientos –Marinada, Calma y Mistral- esta nueva obra de Humet no es una obra más, sino el resultado de la labor de un compositor que no deja de superarse y cuya sensibilidad tiene mucho aun por decir.
Horacio Tomalino. Mundoclásico. 23 de octubre de 2008

Ramón Humet es músico-compositor, su trabajo atiende cual hoja – móvil y empática – las luces y humedades que le llegan de la más amplia y completa rosa de los vientos todos, traduciendo en gradaciones sutiles el flujo de caricias y tensiones que las palideces del ameno vivir entre cosas le propicia. Es el suyo un carácter preñado de intensas levedades, cultivador de matizadas sombras más que de rotundos impactos. Desde ahí crecerá su componer en plural acervo de cantos a lo fractal, lo volátil, la noche y sus obscuridades, al menudo haiku, etc.
Llorenç Barber. Festival Nits d’Aielo. 9 de febrero de 2008

La influencia oriental del título Jardín de haikus quedó patente sobre todo por el saber utilizar de forma bellísima los silencios y los sonidos (vacío y plenitud), quizá una de las mayores complejidades en la música, generando un ambiente al mismo tiempo lúdico y sofisticado.
Leticia Martín Ruiz. Scherzo. Abril de 2008

El resultado sonoro de la obra pianística de Humet es evocador y poético.
Adolfo del Brezo. Opusmúsica nº 25. Mayo de 2008

Completa el programa Quatre jardins zen del compositor catalán Ramón Humet (1968), para trío de percusión con vibráfono solista que denota una especial sensibilidad por la calidad tímbrica del sonido, destacando su minucioso trabajo con la resonancia en los metales y en particular la técnica del vibráfono.
Isabel Requeijo. Encuentros de Música Contemporánea de Gijón. Noviembre de 2008

Obra exquisita, puntillista y llena de matices amplificados, extrayendo de cada instrumento toda una variedad de recursos y sonoridades ricas en armónicos, y articulada sobre cuatro movimientos con sus respectivos interludios. Belleza plástica en los sonidos doblados y en los silencios que acentuaban la transparencia de cada nota. Una delicatessen discursiva y penetrante.
La Nueva España. 13 de noviembre de 2008

Ramon Humet's music is delicate and subtle, with high poetic imagination. Humet is a hope for the future; he has a fine ear, and a spirit full of light.
Jonathan Harvey. Comentarios al CD Escenes del bosc. Julio de 2007

Ce compositeur surdoué mêle admirablement les éléments liés aux oiseaux et le traitement de l’orchestre. Il maîtrise également le silence et le temps, une précieuse qualité.
Cristophe Huss. Montreal. 11 de enero de 2007

Horacio Curti interpretó dos piezas para shakuhachi, una flauta japonesa de atractivos timbres y complejas sonoridades: Irina y Vent de l´Oest, esta última escrita para la ocasión, pieza que explora los dulces y profundos ámbitos sonoros del instrumento, y que encuentra efectos armónicos y acústicos que agregan actualidad a esa sonoridad tan oriental. Las ‘Escenes del bosc’ para piano, de muy reciente factura, tienen ninfa propia; Silvia Vidal hizo de ellas una magnífica interpretación. Son piezas breves organizadas en tres cuadernos de gran unidad conceptual y de ideas, que disponen además de variedad intrínseca; riqueza en las sonoridades, brillo, contrastes, breves frases que encuentran pronta resolución o se articulan con las siguientes, motivos arpegiados que culminan en acordes o sonidos breves, momentos de luminosidad en la ‘Marinada’ del segundo cuaderno, como un móvil de Calder, en un marco, como dije, de unidad de ideas.
Jorge de Persia. La Vanguardia. 20 de diciembre de 2007

Agil, aérea, bien orquestada, graciosamente instrumentada. Bellos efectos de cuerdas, pedales, matizadísimas percusiones, hermosos timbres emanados de un fino tratamiento de marimbas y vibráfonos, ondulaciones atmosféricas, timbres variados y ricos, ecos ravelianos, …
Arturo Reverter. La Razón. 22 de octubre de 2007

Humet trabaja con una orquesta transparente, de sonoridades muy cambiantes, con brillo y contrastes …
Jorge de Persia. La Vanguardia. 22 de octubre de 2007

Una tensión muy bien establecida con un desenlace de sutiles ondulaciones.
Jorge de Persia. La Vanguardia. 19 de marzo de 2007

Brilla, en primer lugar, una firme técnica compositiva y una decidida afirmación en la forma.
Carlos Gómez Amat. El Mundo. 6 de octubre de 2006

It shows a striking ability to control rhythm and the development of material. It is one of those pieces which, rather than making an immediate impact, draws you in and arouses your curiosity about this composer.
Martin Adams. The Irish Times. 20 de febrero de 2003